Plagas y enfermedades en tomate
/en Académico/por arvensisagroEs un tema de recurrente desde los últimos años que la agricultura, agricultores y técnicos se enfrentan a nivel mundial a retos como el cambio climático, desgaste de suelos, mayor resistencia de plagas y enfermedades a remedios contra ellas y nuevos problemas de sanidad vegetal.
La rentabilidad del tomate en riesgo
El tomate (Solanum lycopersicum) es uno de los cultivos más importantes en todo el mundo. Se caracteriza por su alta rentabilidad ya que se cultiva en todos los continentes en las zonas de climas mediterráneo, cálidos y subtropicales durante prácticamente todo el año. También en otras áreas geográficas, donde las condiciones climáticas son adversas pero que practican la agricultura en invernaderos y bajo sistemas hidropónicos.
A pesar de ello, es un cultivo altamente sensible a ataques por plagas e infecciones patológicas, que generalmente suelen estar relacionadas entre ellos. Insectos como la mosca blanca, pulgón, trip o lepidópteros como la Tuta absoluta, no solo dañan el tejido vegetal de manera física (enrollamiento y deformación de hojas, amarilleo del tejido vegetal, galerías en hojas, necrosis de hojas y frutos, depreciación del producto final…); también tienen la capacidad de infectar las plantas con agentes patógenos como los virus que pueden causar la pérdida total de la producción.
Diagnóstico e impacto
En la actualidad, uno de los mayores problemas en el cultivo del tomate es la infección de plantas por el virus rugoso del tomate (ToBRFV). Generalmente se encuentra en plantas pertenecientes a la familia de las solanáceas, aunque se han encontrado plantas adventicias que pueden ser portadoras del mismo si mostrar ningún síntoma.
Este virus es muy infeccioso y afecta de manera general a toda la planta. En las hojas aparecen manchas cloróticas con forma de mosaico, se deforman y pueden llegar a morir. Ocurre lo mismo con las flores y el fruto. Por lo que, el ToBRFV afecta de manera significativa al correcto desarrollo del cultivo y a su producción y rendimiento: reducción de la tasa fotosintética, bajo desarrollo vegetativo, aborto floral, menor cuajado de frutos y depreciación comercial del tomate.
Este virus suele aparecer en nuestras parcelas por haber realizado el trasplante con semillas o plántulas infectadas en el vivero o por una mala práctica de las labores de cultivo, ya que se transmite de forma mecánica. La principal solución ante este problema es la prevención. Para ello tenemos que tener en cuenta lo siguiente:
· Usar semillas y plantas procedentes de viveros certificados
· Desinfección del suelo mediante técnicas de biofumigación
· Desinfección y limpieza de estructuras del invernadero
· Usar material de fácil desinfección (las bandejas de corcho son difíciles de desinfectar por ser un material poroso)
· Usar material de protección como guantes y monos que deberían cambiarse a lo largo del día varias veces o cada vez que se cambia de parcela o invernadero.
· Reducir la población de vectores del virus
En el caso de que aparezcan plantas infectadas en nuestra finca, se procederá con la reducción del inóculo:
· Eliminación de la planta
· Sustitución del sustrato (en invernadero)
· Repetir el tratamiento de desinfección de suelo (en campo abierto)
Entre los vectores de transmisión del ToBRFV, se encuentran la Tuta absoluta. Este lepidóptero se conoce por ser una de las plagas más agresivas en el cultivo del tomate. Las hembras ponen los huevos en las hojas más cercanas al ápice, las larvas nacen en la superficie de la hoja y perforan el tejido vegetal. Construyen minas en el mesófilo y se alimentan de las hojas, tallos y a veces incluso del fruto. Como consecuencia, se produce la defoliación de la planta y por tanto una elevada pérdida de producción.
Generalmente, esta plaga se combate con control biológico, pero se ha de tener en cuenta que estos insectos podrían participar activamente en la transmisión del ToBRFV. Por este motivo se han de proponer soluciones alternativas, pero también respetuosas con el medio ambiente.
En conclusión, la presencia de esta enfermedad y plaga supone para la planta:
· Mal formación de hojas
· Manchas cloróticas en el tejido vegetal
· Aparición de necrosis en hojas, tallo y frutos
· Aborto floral y bajo cuajado de frutos
Estrategia de control: un buen plan nutricional
Los técnicos de Arvensis proponemos combatir estos problemas desde una correcta nutrición y mantenimiento de la salud de la planta. Los daños causados por la combinación de la infección por ToBRFV y Tuta Absoluta se pueden reducir realizando un adecuado aporte de Zn con la aplicación de Bramisoil. Con ello conseguiremos:
· Un buen desarrollo de los brotes
· Maximizar la producción de flores
· Mejora la calidad de los granos de polen
· Aumente el cuajado de frutos
· Aumenta la resistencia contra patógeno
Además Bramisoil, es compatible con la agricultura ecológica. Por último, recomendamos el seguimiento de buenas prácticas agrícolas que eviten la propagación de cualquier enfermedad o plaga.
Bibliografía
Caruso, A. G., Tortorici, S., Davino, S., Bertacca, S., Ragona, A., Lo Verde, G., … & Panno, S. (2024). The invasive tomato pest Tuta absoluta can transmit the emergent tomato brown rugose fruit virus. Entomol. Gen, 44(2), 289-296.





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