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Bacterias y hongos contra los nematodos: cómo la biotecnología natural ayuda a cuidar nuestros cultivos

Los nematodos son pequeños gusanos microscópicos que viven en el suelo y pueden causar serios daños a las raíces de muchas plantas. Durante años, los agricultores han usado productos químicos para combatirlos, pero ahora sabemos que algunos microorganismos como bacterias y hongos también pueden ayudarnos, de forma natural y sin dañar el ambiente. En este artículo te contamos cómo funciona esta alternativa biológica, qué compuestos especiales producen estos organismos y por qué es una gran herramienta para la agricultura sostenible. 

¿Qué son los nematodos y por qué son un problema?

Los nematodos fitoparásitos son diminutos gusanos que atacan las raíces de cultivos como el tomate, la papa o el plátano. Aunque son invisibles a simple vista, sus efectos se notan: las raíces se deforman, las plantas absorben menos agua y nutrientes, y los rendimientos bajan considerablemente. Además, sus ataques debilitan la planta y abren la puerta a otras enfermedades [1]. 

¿Cómo ayudan los microorganismos?

Ciertos microorganismos del suelo, como algunas bacterias y hongos, tienen la capacidad de combatir a los nematodos. No lo hacen como lo haría un animal depredador, sino produciendo sustancias naturales que los dañan o impiden su desarrollo. Estas sustancias se llaman metabolitos y tienen distintos efectos: algunos rompen su piel, otros los paralizan o los matan antes de que puedan nacer [2][3].

¿Qué tipo de sustancias producen y cómo funcionan?

Aquí te explicamos de forma sencilla cómo actúan algunas de estas sustancias: 

  1. Lipopeptidos (como la surfactina): son moléculas jabonosas que dañan la piel del nematodo, lo que provoca que pierda agua y muera [4]. 
  1. Enzimas (como quitinasas y proteasas): digieren la envoltura de los huevos o la piel de los nematodos, dejándolos indefensos [5]. 
  1. Toxinas (como las avermectinas): afectan el sistema nervioso del nematodo y lo paralizan [6]. 
  1. Sideróforos: son compuestos que roban el hierro del suelo, un mineral esencial para los nematodos [7]. 
  1. Señales vegetales: algunas bacterias activan las defensas naturales de las plantas, como si les avisaran que hay peligro cerca [8]. 

También se han descubierto metabolitos más recientes como el oxálico, producido por Aspergillus tubingensis WF01, que actúa de forma directa contra los nematodos y además estimula la lignificación en las raíces de las plantas [10]. Otro ejemplo moderno es el compuesto DHNQ, que causa la ruptura de la cutícula de los nematodos y los deshidrata, con resultados prometedores en especies como Bursaphelenchus xylophilus [11]. 

¿Quién produce estas sustancias?

A continuación, algunos de los microorganismos más útiles y una breve descripción de ellos: 

Microorganismo 

¿Qué produce? 

¿Qué le hace al nematodo? 

¿Quiénes son? 

Bacillus spp. 

Surfactina, fengicina, enzimas 

Daña la piel y los huevos 

Bacterias que viven en el suelo, muy comunes en la agricultura y fáciles de aplicar [4]. 

Pseudomonas spp. 

Cianuro, sideróforos 

Lo paraliza y compite por los nutrientes 

Bacterias que también viven en las raíces, algunas pueden proteger y estimular el crecimiento de las plantas [7][8]. 

Lysobacter spp. 

HSAF 

Daña su estructura celular 

Microorganismos poco conocidos pero muy potentes, producen compuestos que afectan a hongos, bacterias y nematodos [9]. 

Streptomyces spp. 

Avermectinas 

Afecta su sistema nervioso 

Bacterias famosas por producir antibióticos y compuestos útiles en medicina y agricultura [6]. 

Purpureocillium spp. 

Enzimas digestivas 

Rompe huevos y larvas 

Hongo del suelo que se comporta como parásito de los nematodos, especialmente útil en su etapa de huevo [5]. 

¿Por qué usar esta alternativa natural?

Usar metabolitos de bacterias y hongos tiene muchas ventajas: 

  • No contaminan el suelo ni el agua. 
  • No afectan a otros insectos o microorganismos beneficiosos.
  • Son más seguros para las personas que trabajan en el campo. 
  • Se pueden usar en combinación con otras prácticas agrícolas. 

¿En qué cultivos se puede usar?

Esta tecnología ya se está utilizando con éxito en: 

  • Tomates y pimientos 
  • Papa y zanahoria 
  • Plátano, café y cítricos 

Por ejemplo, se ha comprobado que algunos extractos de Bacillus reducen hasta un 70% la cantidad de nematodos en el suelo [4], y que ciertos hongos como Purpureocillium disminuyen el número de huevos que llegan a desarrollarse [5].

¿Qué nos espera en el futuro?

Las investigaciones actuales apuntan al uso de herramientas como la metabolómica, la inteligencia artificial y la ingeniería genética para descubrir nuevos compuestos y aumentar su eficacia [12]. Revisiónes recientes destacan que estamos entrando en una nueva era del control biológico basada en metabolitos microbianos, lo que podría revolucionar la forma en que protegemos los cultivos [13].

Conclusión

Los microorganismos del suelo nos ofrecen una solución poderosa y ecológica para proteger nuestras plantas contra los nematodos. Al usar sus metabolitos —esas sustancias que producen naturalmente— podemos cultivar de manera más sostenible, proteger el ambiente y mantener nuestros suelos sanos. Una opción natural, inteligente y cada vez más al alcance de todos. 

En Arvensis Agro S.A. disponemos de productos capaces de dar solución al problema que suponen los nematodos del suelo. 

¿Qué nos espera en el futuro?

  1. Nicol JM, et al. Current Nematode Threats to World Agriculture. Annu Rev Phytopathol. 2011 
  2. Liu H, et al. Nematicidal activity of Bacillus strains and their metabolites. Front Microbiol. 2020.  
  3. Tian B, Yang J, Zhang KQ. Bacteria used in the biological control of plant-parasitic nematodes. FEMS Microbiol Ecol. 2007. 
  4. Chavarría Quicaño E, et al. Lipopeptides from Bacillus. Appl Microbiol Biotechnol. 2023 
  5. Lopez-Llorca LV, et al. Biological control with fungal egg-parasites. Soil Biol Biochem. 2008. 
  6. Abalos A, et al. Avermectins: pharmacology and activity. Curr Pharm Biotechnol. 2001. 
  7. Haas D, Défago G. Biological control by pseudomonads. Nat Rev Microbiol. 2005. 
  8. van Loon LC, et al. Systemic resistance induced by rhizosphere bacteria. Annu Rev Phytopathol. 1998. 
  9. Qian G, et al. Lysobacter enzymogenes and HSAF. Front Microbiol. 2016.  
  10. Zhang T, et al. Oxalic acid produced by Aspergillus tubingensis acts as nematicidal agent. J Hazard Mater. 2023. 
  11. Wang Y, et al. Discovery of DHNQ as a nematicidal compound targeting cuticle disruption. Pest Biochem Physiol. 2024. 
  12. Villaverde JJ, et al. Omics tools for microbial biocontrol strategies. Trends Plant Sci. 2024. 
  13. Kim JY, et al. Microbial secondary metabolites for sustainable crop protection: a global review. Front Microbiol. 2024.  
  14. Prabhu, et al. Microbial Metabolites : A Sustainable Approach to Combat Plant Pests. Metabolites. 2025. 

Nuestra huella de Carbono

Un compromiso real con la sostenibilidad

En Arvensis Agro llevamos más de dos décadas desarrollando soluciones agrícolas respetuosas con el medio ambiente. Fabricamos bioestimulantes y agronutrientes que ayudan a nuestros clientes a mejorar el rendimiento de sus cultivos, pero también somos conscientes de que toda actividad indutrial tiene un impacto en el entorno.

Por eso, hemos decidido dar un paso importante: medir nuestra huella de carbono. Este ejercicio no es obligatorio para empresas como la nuestra, pero sí es esencial para avanzar hacia una agricultura más sostenible, transparente y alineada con los retos climáticos actuales.

¿Qué es la huella de Carbono?

La huella de carbono es un indicador que mide la cantidad total de gases de efecto invernadero (GEI) que una empresa, producto o actividad emite a la atmósfera. Estos gases —como el dióxido de carbono (CO₂), el metano (CH₄) o el óxido nitroso (N₂O)— contribuyen al cambio climático.

Las emisiones se expresan en kilogramos o toneladas de CO₂ equivalente (CO₂e). Esto nos permite comparar distintos gases en una única unidad común según su potencial de calentamiento global.

¿Qué son los alcances 1, 2 y 3?

Para entender mejor el origen de las emisiones, el GHG Protocol, estándar internacional más utilizado, clasifica las emisiones en tres alcances.

Este análisis nos ha permitido saber que, por cada litro o kilo de producto que fabricamos, generamos 10,91 gramos de CO₂e

¿Y ahora qué?

Este dato no es solo un número, es el punto de partida para mejorar. Hemos diseñado un Plan de Reducción de Huella de Carbono que contempla una reducción progresiva del 5% anual. ¿Cómo lo haremos?

  • Eficiencia energética:
    • Sustitución de luminarias por tecnología LED
    • Renovación de lucernarios para maximizar luz natural
  • Energías renovables:
    • Ampliación de paneles solares
    • Contratación de energía certificada como renovable
  • Movilidad sostenible:
    • Sustitución de la furgoneta por un modelo eléctrico
    • Formación en conducción eficiente
  • Mejor mantenimiento:
    • Calderas más eficientes
    • Revisión de equipos de climatización para evitar fugas

Un camino que empieza... y no tiene marcha atrás

La medición de nuestra huella de carbono marca un hito importante en la estrategia de sostenibilidad de Arvensis Agro. Gracias a este primer análisis hemos identificado qué áreas de nuestra actividad generan más emisiones y, lo más importante, hemos trazado un plan realista y escalonado para reducirlas.

Pero esto no es un ejercicio puntual ni un gesto de cara a la galería. Es el inicio de un proceso continuo de mejora, que se apoya en datos concretos, decisiones técnicas y una voluntad firme de evolucionar como empresa.

Además, sabemos que lo que no se mide no se puede mejorar. Por eso, realizaremos un seguimiento anual del inventario, actualizaremos nuestros indicadores y revisaremos nuestros objetivos, de forma transparente y rigurosa.

Desde Arvensis Agro queremos aportar no solo productos que mejoran la agricultura, sino también un modelo de negocio coherente con los desafíos ambientales de nuestro tiempo. Creemos firmemente que la sostenibilidad no es una opción, sino una obligación para quienes trabajamos con la tierra.

¿Cómo aplicar los nutrientes de manera más eficiente?

Fertirrigación vs Aplicación foliar

En la actualidad, una de las decisiones más estratégicas es cómo aplicar los nutrientes: ¿a través del riego (fertirrigación) o directamente sobre las hojas (aplicación foliar)? Ambas técnicas tienen pros y contras, y su eficacia depende de múltiples factores como el tipo de cultivo, estado fenológico, condiciones del suelo y objetivos de producción. A continuación, veremos que aplicación es mejor para cada caso.

¿Cómo comen las plantas?

Las plantas «se alimentan» principalmente a través de sus raíces, que absorben agua y nutrientes minerales disueltos en la solución del suelo. Este proceso se da gracias a un sistema de transporte activo y pasivo a través de pelos radiculares y células especializadas, que permiten captar elementos esenciales como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, entre otros.

Sin embargo, también pueden absorber nutrientes a través de sus hojas, una capacidad menos conocida pero muy útil en agricultura técnica. Las hojas poseen estomas y una cutícula que, aunque diseñadas para el intercambio gaseoso y la protección, permiten la entrada de sustancias cuando están formuladas correctamente.

En la naturaleza, la vía principal de nutrición es la radicular, pero en la agricultura moderna, la aplicación foliar se ha convertido en una herramienta estratégica para superar limitaciones del suelo o responder rápidamente a necesidades puntuales.

¿Qué es la fertirrigación?

La fertirrigación consiste en aplicar fertilizantes disueltos en el agua de riego. Esta técnica permite una nutrición continua y localizada, aportando los nutrientes directamente a la zona de influencia radicular, con una gran flexibilidad para adaptarse a las necesidades del cultivo en cada fase fenológica.

En suelos con problemas de pH elevado, por ejemplo, puede haber bloqueos de micronutrientes como el hierro o el zinc, incluso si se están aplicando correctamente por fertirrigación. También puede haber pérdidas por lixiviación en suelos arenosos, especialmente de nitrógeno y potasio, lo que compromete la nutrición de la planta.

¿Qué es la aplicación foliar?

Consiste en aplicar nutrientes directamente sobre el tejido vegetal, normalmente en forma de solución líquida con productos formulados específicamente para absorción foliar. Aunque su capacidad para aportar grandes cantidades de nutrientes es limitada, su mayor valor reside en la precisión y rapidez con la que se pueden corregir desequilibrios específicos, sobre todo de micronutrientes.

Una aplicación foliar bien diseñada permite actuar rápidamente ante síntomas visuales de carencia, ante situaciones de bloqueo en el suelo o en momentos donde la raíz no está funcionando de forma óptima (bajas temperaturas, estrés hídrico, asfixia radicular, alta humedad relativa…).

También es una herramienta clave en fases fenológicas críticas, como el cuajado, el engorde o la maduración, donde se busca reforzar la fisiología del cultivo con bioestimulantes o nutrientes que mejoren el metabolismo, la división celular o la calidad del fruto.

¿Una técnica excluye a la otra?

La tendencia actual es hacia el uso combinado de ambas vías. Mientras la fertirrigación proporciona una nutrición de base continua y adaptada al desarrollo del cultivo, la aplicación foliar permite intervenir de forma rápida, localizada y estratégica, sobre todo en momentos donde la demanda supera a la capacidad del sistema radicular.

Diseñar una estrategia combinada requiere tener en cuenta varios aspectos técnicos:

  • Formulación del producto: No todos los fertilizantes son aptos para aplicación foliar; deben tener buena solubilidad, pH adecuado y aditivos que favorezcan la absorción.
  • Condiciones ambientales: La eficacia de la aplicación foliar depende del momento del día, la humedad relativa, la temperatura y la radiación solar. Idealmente se deben aplicar a primeras horas o al atardecer.
  • Compatibilidades: Si se combinan productos en tanque, es fundamental hacer pruebas de compatibilidad fisicoquímica y asegurar que no hay antagonismos que limiten la absorción.
  • Frecuencia y dosis: En fertirrigación se recomienda fraccionar las dosis a lo largo del ciclo. En foliar, menos aplicaciones pero muy bien dirigidas suelen ser más eficaces.

Conclusión

No se trata de elegir entre fertirrigación o aplicación foliar como si fueran técnicas opuestas. Lo óptimo, en la mayoría de casos, es una estrategia combinada, adaptada a las necesidades del cultivo, el momento fenológico y las condiciones del entorno.

Comprender bien cómo actúan, sus ventajas y limitaciones, y cuándo es mejor utilizar una u otra, o ambas, permite tomar decisiones técnicas más eficaces y obtener mejores resultados en términos de rendimiento y calidad.

Desde Arvensis desarrollamos soluciones específicas para ambas vías de aplicación, con formulaciones estables, eficaces y seguras, tanto para fertirrigación como para tratamientos foliares. Si tienes dudas sobre cuál es la más adecuada para tus condiciones, consúltanos.

La partenocarpia en olivo

¿Cuáles son las posibles soluciones ante el reto de la partenocarpia en el olivar?

La partenocarpia es un proceso por el cual se producen frutos sin semilla, los cuales son llamados frutos partenocárpicos. Estos usualmente caen o bien llegan hasta cosecha, aunque no tienen valor comercial. La partenocarpia en olivos es un fenómeno menos común en comparación con otros cultivos. 

En consecuencia, una elevada incidencia de estos frutos tiene un impacto negativo sobre el rendimiento de fruta y de aceite, afectando la utilidad de los huertos de olivo. La formación de este tipo de frutos parece que es provocada por una serie de factores ambientales, así se ha reportado una mayor cantidad de frutos partenocárpicos en olivos cultivados en áreas donde la temperatura del aire alcanza los 41°C en el período de antesis (Ayerza y Coates 2004). Por otro lado, Koubouris et al. (2010) sugieren que la incidencia de frutos partenocárpicos es influenciada por factores genéticos y varía entre variedades.  Se ha propuesto que la baja viabilidad del polen (Lavee et al. 2002), o una pobre polinización (Ayerza y Coates 2004, Cuevas et al. 2001, Martin et al. 2005) son factores que promueven la formación de frutos partenocárpicos en olivo.

Impacto de la partenocarpia

  • Reducción de la producción:
  • Aunque los frutos partenocárpicos pueden ser de menor calidad y tamaño, su formación puede afectar negativamente la producción total del olivo.

  • Mayor caída de frutos:
  • Los frutos partenocárpicos suelen ser más susceptibles a la caída fisiológica, lo que puede generar pérdidas adicionales.

  • Menor valor comercial:
  • Los frutos partenocárpicos, al no tener semillas, pueden tener un valor comercial inferior al de los frutos con semillas.

    No existe una variedad de olivo universalmente considerada la más sensible a la partenocarpia, ya que este fenómeno puede variar según las condiciones ambientales, la genética de la planta y otros factores. Sin embargo, algunas variedades son conocidas por ser más propensas a producir frutos sin polinización.

  • Koroneiki:
  • Aunque no es exclusivamente una variedad partenocárpica, se ha observado un cierto grado de formación de frutos sin fecundacion en algunas plantas.

  • Arbequina:
  • Esta variedad, conocida por su adaptación a sistemas de alta densidad y su rendimiento, puede presentar una tendencia a la partenocarpia en ciertas condiciones.

  • Picual:
  • En algunos casos, se ha observado una formación de frutos sin fecundación en olivos Picual, aunque no es tan común como en otras variedades.

    Factores que podrían originar la partenocarpia en el olivo:

    • FACTORES AMBIENTALES:
      • Estreses ambientales: Temperaturas extremas o sequías, especialmente durante la floración o el cuajado, pueden interferir con la polinización y la fecundación, lo que aumenta la probabilidad de formación de frutos partenocárpicos.
      • Baja humedad: La deshidratación del estigma de la flor dificulta la recepción del polen y, por tanto, la fecundación.
      • Exceso de agua: La asfixia radicular, causada por suelos compactados o riego excesivo, puede afectar negativamente el desarrollo de las flores y frutos.
    • FACTOR NUTRICIONAL:
      • Desequilibrio de nutrientes: Un déficit o exceso de nutrientes, especialmente de nitrógeno o potasio, puede afectar la capacidad de cuajado y la formación de semillas.
    • FACTOR GENÉTICO:
      • Variedad: Algunas variedades de olivo son más propensas a la partenocarpia que otras.
    • HORMONAL:
      • Hormonas vegetales: La aplicación de giberelinas, u otras hormonas vegetales, puede estimular el desarrollo de frutos partenocárpicos.

    ¿Cómo se puede reducir la partenocarpia?

    Para reducir la partenocarpia en el olivo, es crucial asegurar una polinización adecuada y un buen desarrollo floral. Esto implica, en primer lugar, promover una floración abundante y una polinización efectiva. A continuación se detallan algunas medidas que se pueden tomar.

    • Mejorando las condiciones ambientales:

    Reducir el impacto del estrés hídrico y térmico, y controlar la humedad del suelo. 

    • Correcta nutrición:

    Asegurar un equilibrio adecuado de nutrientes, especialmente de nitrógeno y potasio, durante la floración y el cuajado. 

    • Seleccionando variedades:

    Optar por variedades con mejor capacidad de cuajado y menos predisposición a la partenocarpia. 

    Productos para reducir la partenocarpia en el olivo

    Los bioestimulantes y productos específicos desarrollados por Arvensis pueden ser eficaces para reducir el impacto de este fenómeno.

    GLIBETINA, es una fórmula ecológica única a base de extractos de plantas y un alto porcentaje de glicina betaína y prolina, que contribuye en casos de estrés térmico durante floración y cuajado, a regular la presión osmótica (osmoregulador) de las células vegetales. Se utiliza antes o durante floración y al inicio del cuajado.

    QUICELUM, es un producto ecológico y totalmente orgánico de origen natural, con una composición especialmente formulada para inducir la estimulación vegetal. QUICELUM estimula la producción de fitohormonas naturales, que son esenciales en la multiplicación celular. Su combinación con GLIBETINA atenúa el impacto del estrés térmico durante la floración y el cuajado además de reducir considerablemente el fenómeno de caída fisiológica.

    CRIPTHUM, se trata de un producto ecológico que, en el caso del olivo, contribuye a mitigar los efectos de un posible estrés hídrico durante las fases críticas de floración y cuajado. Lo hace mejorando la retención de agua y de la solución nutritiva en la zona del bulbo radicular. Además, facilita la liberación y la asimilación de nutrientes previamente bloqueados por las características del suelo.

    POTOMAK/TROPKAM, es un fertilizante ecológico con una combinación de ingredientes naturales de alta calidad que promueven el crecimiento y la salud de las plantas de forma sostenible. Contiene un alto porcentaje de potasio y extractos de algas Ascophyllum nodosum.

    Corrección de deficiencias nutricionales

    • Asegurar un buen estado nutricional, especialmente de:
      • Boro (B): vital para la viabilidad del polen y el cuajado. FERTIMIX-B
      • Calcio (Ca), Zinc (Zn) y Magnesio (Mg): también implicados en la fertilidad de la flor. FERTIMIX-CaB, ZITTRUMAN/FERTIMIX-ZnMn.

    Cada envase cuenta. Normativa de envases RD 1055/2022. SCRAPs

    El sector agroindustrial genera anualmente una gran cantidad de envases de plásticos y otros tipos de envases como cartón, metálico que se van acumulando y generan graves consecuencias a nivel medioambiental.  

    En los giros oceánicos es donde se acumula gran parte de la basura marina flotante, especialmente plásticos. Al no degradarse fácilmente, el plástico se va acumulando durante décadas originando zonas de concentración de residuos flotantes.

    La mas famosa “isla de plástico” es el Gran Parche de Basura de Pacífico (Great Pacific Garbage Patch) ubicada entre California y Hawái en el océano pacífico norte con unas dimensiones alrededor de 2 millones de km2, es decir, alrededor de 3-4 veces España.  

    Pero no solo existe esa acumulación; también hay otras ubicadas en los giros del Atlántico Norte y Sur, del Pacífico Norte y Sur, y del océano Índico, cuyo crecimiento es exponencial.

    Este tipo de acumulaciones afecta a más de 700 especies y conlleva otras consecuencias, como la presencia de microplásticos que perjudican tanto al ecosistema como a la salud humana.

    ¿Qué podemos hacer para mejorarlo?

    Se han redactado una serie de normativas europeas dentro del Pacto Verde Europeo y del Plan de Acción para la Economía Circular, contribuyendo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsadas por la Unión Europea. El objetivo principal es prevenir y reducir el impacto ambiental de los envases a lo largo de todo su ciclo de vida, promoviendo la reutilización, el reciclado y la reducción de residuos (Directiva 2018/852).

    En España, se ha implantado desde enero de 2025 el Real Decreto 1055/2022 que concreta los parámetros de la ley 7/2022.

    ¿Cómo cumplir el Real Decreto 1055/2022 de envases?

    Lo primero que hay que saber son aspectos generales de aplicación, alcance y términos clave:

    • Tiene ámbito de aplicación en todo el territorio del Estado español.
    • Afecta a todos los sectores que introducen envases en el mercado nacional.
    • Establece el principio de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), el cual obliga a los productores a asumir la responsabilidad de la gestión de los residuos.
    • Se aplica a todo tipo de envases, independientemente del material y uso: incluyendo envases primarios, secundarios, terciarios, industriales, comerciales, reutilizables y de un solo uso. Ello incluye bidones, big-bags, IBCs, cubos, palets, films, botellas, entre otros.

     

    Las empresas productoras de esos residuos y que realizamos un envasado de producto tenemos la obligación de adherirnos a un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) que garantiza la correcta valorización de los residuos como los envases agrícolas y ganaderos.

    Los SCRAPs son sistemas colectivos que actúan como organizaciones sin ánimo de lucro formadas por los propios productores y fabricantes de productos. Su objetivo principal es el de gestionar esos envases industriales y comerciales generados por los productos. Garantizan una trazabilidad completa de los residuos hasta su tratamiento final y una economía circular de los envases.

    ¿Cómo cumplir el Real Decreto 1055/2022 de envases?

    Las empresas productoras de esos residuos y que realizamos un envasado de producto tenemos la obligación de adherirnos a un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) que garantiza la correcta valorización de los residuos como los envases agrícolas y ganaderos.

    Los SCRAPs son sistemas colectivos que actúan como organizaciones sin ánimo de lucro formadas por los propios productores y fabricantes de productos. Su objetivo principal es el de gestionar esos envases industriales y comerciales generados por los productos. Garantizan una trazabilidad completa de los residuos hasta su tratamiento final y una economía circular de los envases.

    Cómo consumidor final, ¿Qué obligaciones tengo?

    • Separar correctamente los envases vacíos según el material.
    • Entregar esos envases a un punto de recogida autorizado. Puedes consultar los puntos de recogida de AEVAE en su página web.
    • No quemar los envases, ni tirarlos a mares o ríos que supone una gran contaminación medioambiental y no garantizan su correcto tratamiento.
    • Es recomendable comprobar que tu proveedor esté adherido a un SCRAP. Desde el 1 de enero de 2025 es obligatorio la identificación en la factura de la contribución al SCRAP por parte del productor de producto y envasador (Arvensis).

    Los SCRAPs deben cumplir en el ámbito nacional unos objetivos de reciclaje establecidos por el Real Decreto 1055/2022:

    Para 2025:

    • Reciclar un mínimo del 65 % del peso de todos los residuos
    • Reciclar un mínimo de 50 % plástico y aluminio, 25 % madera, 70 % de metales ferrosos, vidrio y 75 % de papel y cartón.

    Para 2030:

    • Reciclar un mínimo del 70 % del peso de todos los residuos
    • Reciclar un mínimo de 55% plástico, 30 % madera, 80 % de metales ferrosos, 60% de aluminio, 75% de vidrio y 85 % de papel y cartón.

    En Arvensis Agro estamos comprometidos por la correcta gestión de residuos y nos hemos adherido al sistema colectivo de reciclaje AEVAE. Este sistema ofrece diferentes puntos de recogida donde los agricultores puedan tener facilidad para cumplir con la normativa y que pueden localizar en su pagina web.