De la placa al campo
/en Académico/por arvensisagroEl desarrollo de bioestimulantes y productos fitosanitarios basados en microorganismos implica un reto fundamental: trasladar un sistema biológico altamente controlado (laboratorio) a un entorno complejo, variable y competitivo (campo).
Este proceso puede entenderse como la transición de un organismo adaptado a condiciones ideales hacia un ecosistema donde factores como competencia microbiana, estrés ambiental y disponibilidad de nutrientes condicionan su desempeño.
En este contexto, la aplicación de Buenas Prácticas de Fabricación (GMP) y un enfoque riguroso del escalado de bioprocesos son determinantes para garantizar la funcionalidad del producto final.
Diversidad microbiana y necesidad de selección dirigida
La base del desarrollo de productos microbiológicos radica en la enorme diversidad existente:
- Más de 100.000 especies de bacterias asociados a suelo y plantas
- Millones de especies fúngicas potenciales
- Amplio rango de funciones agronómicas posibles
Sin embargo, solo una fracción muy limitada presenta características adecuadas para su desarrollo industrial. Por ello, el proceso comienza con una selección dirigida de cepas, basada en:
- Tolerancia a condiciones extremas (pH, salinidad)
- Capacidad competitiva frente a patógenos
- Producción de metabolitos bioactivos
- Estabilidad fisiológica
Este enfoque selectivo es clave para asegurar que la cepa no solo funcione en laboratorio, sino que tenga potencial de desempeño en condiciones reales.
Escalado inicial: control fisiológico en laboratorio
Tras la selección, el escalado comienza en sistemas de pequeña escala (matraces agitados), donde el objetivo no es únicamente generar biomasa, sino mantener el estado fisiológico adecuado del microorganismo.
En esta fase se controlan parámetros como:
- Temperatura
- pH
- Densidad celular (densidad óptica)
- Fase de crecimiento
El control en tiempo real de estas variables permite definir las condiciones óptimas que posteriormente deberán trasladarse a sistemas de mayor escala.
Biorreactor: reproducibilidad como objetivo central
Uno de los puntos clave alineado con principios GMP es que:
El objetivo de un biorreactor no es únicamente aumentar la producción, sino asegurar la reproducibilidad del comportamiento del microorganismo entre lotes.
En términos de ingeniería de bioprocesos, esto implica:
- Control estricto de parámetros críticos (DO, pH, temperatura, agitación, control de O2)
- Minimización de gradientes y heterogeneidades
- Definición de estrategias de cultivo adecuadas (batch, fed-batch)
La reproducibilidad es especialmente crítica en bioestimulantes y biopesticidas, donde pequeñas variaciones pueden afectar significativamente la eficacia en campo.
Producción de biomasa vs producción de funcionalidad
Un aspecto diferencial clave en estos productos es que no siempre existe correlación directa entre biomasa y eficacia.
- En algunos casos, el efecto depende de microorganismos vivos → necesidad de mantener viabilidad
- En otros, depende de metabolitos → necesidad de preservar su estabilidad
Esto introduce un nivel adicional de complejidad en el escalado, ya que el proceso debe optimizar:
- Producción de biomasa viable
- Producción de metabolitos activos
- Momento óptimo de cosecha (estado fisiológico)
Integración con formulación: estabilidad y funcionalidad
La transición desde fermentación a producto final requiere una integración estrecha con el proceso de formulación:
- Protección de microorganismos frente a estrés (temperatura, desecación)
- Prevención de degradación de metabolitos
- Compatibilidad con coformulantes
El material analizado introduce también etapas como el shock térmico, que pueden aplicarse en función del tipo de producto (por ejemplo, cuando el foco está en metabolitos más que en células vivas).
GMP como marco integrador del proceso completo
La aplicación de GMP en este contexto permite estructurar todo el proceso; desde la selección de cepas hasta la producción, formulación y control de calidad
Esto se traduce en:
- Trazabilidad completa
- Consistencia entre lotes
- Control de contaminaciones
- Cumplimiento regulatorio
En Arvensis Agro S.A., este enfoque es esencial para garantizar que los productos mantengan su eficacia desde el laboratorio hasta su aplicación en campo.
Conclusión
El desarrollo de bioestimulantes y plaguicidas microbiológicos no puede entenderse como un proceso lineal, sino como un sistema integrado donde cada etapa —desde la selección de cepas hasta la formulación— influye en el resultado final.
El escalado, en particular, constituye un punto crítico donde la correcta aplicación de principios GMP permite transformar un resultado experimental en un producto industrial robusto, reproducible y eficaz.
En Arvensis ofrecemos un amplio portfolio de soluciones microbiológicas, fruto de un desarrollo biotecnológico bajo criterios de rigor científico y consistencia industrial orientado a resultados reales en campo.
En última instancia, el objetivo no es solo producir microorganismos, sino preservar su funcionalidad en condiciones reales de uso, cerrando con éxito el ciclo “de la placa al campo”.

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